Redactor: Sam Torne

La Ciudad de México ha sido testigo de una transformación en la cultura del cannabis. Lo que antes se limitaba a reuniones informales en espacios públicos como la Plaza de la Información en Reforma, ha dado paso a clubes privados que ofrecen experiencias más sofisticadas y seguras para los consumidores. Estos establecimientos, aunque operan en un marco legal aún incierto, buscan promover un consumo responsable y educado de la marihuana.
Los clubes de cannabis son asociaciones privadas donde los miembros pueden acceder y consumir productos derivados de la marihuana en un entorno controlado. A diferencia de los puntos de venta callejeros, estos clubes ofrecen información detallada sobre las diferentes cepas, métodos de consumo y efectos, fomentando así una cultura de consumo informado. Además, suelen requerir una membresía y la presentación de una identificación oficial para garantizar la seguridad de sus socios.
Koots: una experiencia premium en Polanco
Un ejemplo destacado es Koots, un club privado ubicado en Polanco. Al ingresar, los socios son recibidos en un ambiente elegante con sofás cómodos, iluminación psicodélica y una sala especializada conocida como «dab room». Aquí, los miembros pueden experimentar con extractos concentrados de cannabis bajo la guía de expertos como Mose Griffin y Angelo Sánchez, quienes enfatizan la importancia de entender y respetar la potencia de estos productos. Las membresías varían desde pases diarios hasta anuales, ofreciendo diferentes niveles de acceso y beneficios.
Además de Koots, han surgido otros establecimientos en colonias como Roma y Condesa. Lugares como MrRobols Smokeshop y Calimen Corp. ofrecen una variedad de productos, desde gomitas y vapeadores hasta flores con nombres exóticos como Venom Rage y Zombie Kush. Estos clubes buscan alejarse del estereotipo del consumidor desaliñado, promoviendo una imagen más sofisticada y educada del usuario de cannabis.
A pesar de la creciente popularidad de estos clubes, la regulación del cannabis en México sigue siendo un tema complejo. Aunque la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha declarado inconstitucional la prohibición absoluta del consumo personal, el Congreso aún no ha establecido una legislación clara al respecto. Esto coloca a los clubes en una zona gris legal, operando bajo interpretaciones de la ley y a la espera de regulaciones más definidas.
Comments